miércoles, 26 de junio de 2013

SE APRENDE MÁS JUGANDO QUE ESTUDIANDO: entrevista a Francesco Tonucci, niñólogo

Publicado en http://www.elblogalternativo.com

“Los niños aprenden mucho más jugando que estudiando, haciendo que
mirando. El juego que hacen solos sin el control de los adultos es
la forma cultural más alta que toca un niño. Los niños que han podido
jugar bien y durante mucho tiempo serán adultos mejores”
“El juego da recursos para la vida. Todas las crisis de la juventud
se gestan en la primera infancia”
“Hoy educar significa pedir a los niños que dejen de
comportarse como niños y lo hagan como adultos”
“Los pequeños pasan sus días frente a adultos instructores, les es difícil
hacer cosas raras. Así se va alimentando una necesidad de riesgo
acumulada que expresará con su primera moto y en las salidas nocturnas”
“Los pequeños no quieren estar recluidos en su habitación para jugar, ni
en ludotecas, ni en todos esos espacios que construimos para que estén
controlados. Lo que hace un niño controlado por un adulto es distinto
de lo que hace solo. Los niños necesitan espacios donde, dentro de
un clima de control social, ellos puedan hacen lo que quieran:
pisar el césped, subirse a los árboles y jugar con las lagartijas”
Francesco Tonucci
IMPRESCINDIBLE entrevista para todos los padres, los profesores, los alcaldes y encargados de urbanismo, … y en definitiva para todas las personas, porque es la sociedad en su conjunto quien trata y convive con los niños y la que reproduce un tipo de crianza y educación determinado.
Francesco Tonucci (1941) es un pensador, psicopedagogo y dibujante italiano que se dedica al estudio del pensamiento y el comportamiento infantil.
Ha creado y dirige desde 1991 el proyecto La Ciudad de los Niños, que propone a los alcaldes de 100 ciudades una nueva filosofía de gobierno, adoptando a los niños como parámetro de valoración, de proyección y de cambio de la ciudad.
Critica la forma en que las ciudades están estructuradas y aconseja que estén planificadas pensando en los niños. Pero no para convertirlas en Disneylands locales sino porque él afirma que un adulto sano es el resultado de un niño que ha jugado mucho y ha tenido autonomía.
Francesco Tonucci es un autor importante a tener en cuenta junto con Christopher Clouder que ya nos advertía que “hay mucho tiempo para ser adultos y poco para ser niños” y Toshiro Kanamori y su pedagodía para ser feliz.
Las criticas y sugerencias de Tonucci a la escuela clásica están resumidas aquí y también expresa sus ideas en viñetas que firma con el seudónimo “Frato” y que se recogen en el libro “40 años con ojos de niño” (Graó).
En contra de una sociedad que últimamente asocia constantemente la palabra “límites” a niños e incluso a bebés, este pedagogo reivindica la LIBERTAD, el poder personal, menos deberes, más tiempo libre por las tardes para descubrir el mundo y, sobre todo, sostiene que “los niños no son recipientes vacíos que hay que llenar de conocimientos” sino que tienen sus propias vivencias y formas de pensar.
En esta entrevista en La Contra de La Vanguardia del 11-9-2007 Tonucci explica con contundencia la importancia infravalorada del juego en la infancia y afirma que estamos robando la autonomía, herramienta básica de futuro, a los niños de 3 a 6 años.
Estas son sus palabras para leer varias veces y reflexionar como sociedad:
67 años. Nací en Fano y vivo en Roma. Estoy casado y tengo tres hijos y un nieto. Desde 1966 soy investigador del Instituto de Ciencia y Tecnología de la Cognición del Consejo Nacional de Investigación (CNR) Italiano. La política debería ser un servicio a la comunidad y es un servicio para pequeños grupos. Soy católico y creyente.
¿Qué quieren los niños?
Los niños que participan en el proyecto La Ciudad de los Niños (en 100 ciudades italianas, españolas y argentinas) piden todos lo mismo en sus reuniones con los alcaldes.
¿De qué se trata?
Espacio y autonomía. Tienen un gran conflicto con los coches porque estos crean peligro y y el peligro impide su autonomía. Unos niños italianos propusieron a un alcalde dividir el espacio: “Mitad para que aparquen los coches, mitad para nosotros”.
Angelitos
Estoy luchando con los alcaldes para que abandonen esa costumbre de construir parques para niños con columpios y toboganes. Los niños necesitan espacios donde, dentro de un clima de control social, ellos puedan hacen lo que quieran: pisar el césped, subirse a los árboles y jugar con las lagartijas.
¿No les gustan los espacios para niños?
Los pequeños no quieren estar recluidos en su habitación para jugar, ni en ludotecas, ni en todos esos espacios que construimos para que estén controlados. Lo que hace un niño controlado por un adulto es distinto de lo que hace solo. Están perdiendo esa posibilidad de vivir experiencias solos y por tanto la posibilidad de jugar.
Parece grave
A nivel cognitivo es gravísimo, por eso los niños están proponiendo que la ciudad retome el espacio público, como público.
¿Reivindican la necesidad de jugar?
Sí. Un niño le espetó al alcalde de Roma: “Estaba jugando en la plaza y un guardia me quitó la pelota”. Los niños tienen derecho a jugar en las plazas públicas. ¿Con la pelota? Sí. En Lima vi un cartel que suscribo: “Prohibido jugar a la pelota excepto niños”.
Plazas con pelotas y sin coches, ¿utópico?
Los niños deben poder jugar como quieran ellos. En el patio de casa, en la acera, en los paseos…, porque éstos son espacios públicos. Debemos invertir en cómo nuestras ciudades, no en una teórica, pueden transformarse en lugares donde los niños puedan ser niños. Y los que más me preocupan son los de tres a seis, porque les estamos robando la autonomía, herramienta básica de futuro.
¿Cómo percibimos hoy a los niños?
Los adultos y por tanto los propios niños se perciben como una persona que vale por lo que será mañana y no por lo que es hoy. Hoy educar significa pedir a los niños que dejen de comportarse como niños y lo hagan como adultos.
¿Cómo se soluciona?
Escuchando sus tonterías, porque cuando un niño dice una tontería es algo que no ha oído de sus padres ni de sus maestros.
Regáleme una tontería
El deseo de un niño: “Quiero una cancha de fútbol sin entrenador”. Entiendo que los niños estén hartos de adultos. La diferencia entre un niño de cinco años de hoy y yo cuando tenía su edad es que yo tenía mucho tiempo sin adultos, por mi cuenta. Hoy la gran preocupación es enseñarles todos los peligros.
Peligros que les cortan las alas
La soledad es la grave enfermedad de los niños que hoy viven en las ciudades ricas. Familias de hijos únicos, sin compañeros dentro de su propia casa y, debido al peligro ambiental, sin posibilidad de salir a buscarlos.
Tienen a sus compañeros de escuela
Amigos institucionales, compañeros controlables. En mi infancia hacer un amigo nuevo era un riesgo que requería capacidad de conocimiento de los otros, y me parece un valor enorme. La dificultad que hoy tienen los jóvenes de crear pareja estable se debe a que les faltó la experiencia de crear relaciones que tuvieran que afrontar solos.
El riesgo asusta
El riesgo es una componente esencial del desarrollo. Sería deseable que los niños encontraran sus obstáculos en el momento útil, medir si pueden saltar un riachuelo o si les compensa relacionarse con alguien.
Hay quien opina que ya tendrán tiempo.
Los pequeños pasan sus días frente a adultos instructores, les es difícil hacer cosas raras. Así se va alimentando una necesidad de riesgo acumulada que expresará con su primera moto y en las salidas nocturnas.
Interesante.
Los niños no son aspirantes suicidas, no buscan situaciones que no puedan dominar porque se trata de jugar. A cambio de impedirles ese juego exploratorio les damos protección y posibilidad de adquirir muchas cosas. Se crea así una relación perversa entre un niño que quiere mucho y un adulto que piensa que tiene que dar mucho para compensar lo que no puede darle. Los regalitos continuos destruyen la capacidad de juego.
¿Hay que renunciar al control?
Sí, hay que acompañar “pero de lejos”, como decía un niño argentino. Los niños aprenden mucho más jugando que estudiando, haciendo que mirando. El juego que hacen solos sin el control de los adultos es la forma cultural más alta que toca un niño. Los niños que han podido jugar bien y durante mucho tiempo serán adultos mejores.
¿Qué consejo daría a los padres?
Dele a su hijo más autonomía, con normas de espacio, de tiempo y sociales, y le sorprenderá cómo mejora la comunicación: correrá a contarle lo que ha descubierto.
Debemos perder el miedo…
Así es. en tres municipios de Roma los niños de seis y siete años van solos al colegio. Los padres y los tenderos controlan pero sin que los niños lo sepan. Para ellos es un gran regalo, se sienten reconocidos y se hacen más responsables. Y, curiosamente, esos barrios se vuelven más seguros.
Francesco Tonucci nos ha explicado en esta interesante entrevista que se aprende más jugando que estudiando, que el juego libre sin el control de los adultos es la forma cultural más alta en la infancia y que los niños que han podido jugar bien y durante mucho tiempo serán adultos mejores.
Lamentablemente, la sociedad actual hace que la infancia sea cada vez más corta y más pautada: largas jornadas en recintos cerrados y a edades precoces, actividades extraescolares, muy poca espontaneidad, …
La filosofía slow no es patrimonio exclusivo de los adultos, sino que son precisamente los niños los que más lo necesitan y las vacaciones de verano son el mejor regalo para ellos:
Mancharse, subir a los árboles, perseguir lagartijas, beber limonada casera, sudar, salpicar en la pisicina, caerse de la bici, pintar la pared, hacer castillos de arena, aburrirse de tanto jugar,… son parte imprescindible del CV de un niño sano y feliz.
 
Ojalá este verano todos los niños aprendan mucho, pero desde su libertad.

ESTUDIO DE LA COMORBILIDAD DE TRASTORNO DE DÉFICIT DE ATENCIÓN CON/SIN HIPERACTIVIDAD Y DISLEXIA EN LA POBLACIÓN ESCOLAR.

Publicado en http://deficitdeatencioneinatencion.blogspot.com.es

Lacruz López, M.
Aunque los sistemas de diagnostico categoriales nos muestran las enfermedades del neurodesarrollo como categorías independientes, se observa en la práctica cotidiana que los trastornos del neurodesarrollo muchas veces comparten síntomas o incluso se presentan conjuntamente. Esto ocurre sobre todo en trastornos como en TDAH, la dislexia, la dispraxia y los TEA y TEL.

El problema subyace en que los diagnósticos formales de estas patologías marcan pautas diferenciadas de actuación con los que la padecen y a veces la especialización de los profesionales en una u otra patología provoca una excesiva compartimentación de la asistencia que sale perjudicado el niño que presenta comorbilidades puesto que uno o más déficits quedan sin tratamiento.(Birkett & Talcott, 2012)
En este articulo nos vamos a centrar en los TDAH y la dislexia por ser trastornos hoy en día muy comunes en los centros escolares y porque en niños pequeños pueden incluso ser confundidos, sobre todo en el caso del TDAH inatento.
El TDAH es con diferencia uno de los trastornos más comunes en la infancia y adolescencia, con una gran prevalencia en la edad adulta. Se comprueba que los síntomas que presentan los TDAH son muy dispares entre ellos tanto a nivel conductual como cognitivo y no presentan una clara discontinuidad frente a los no TDAH, pero que se caracterizan por la presencia de inatención e hiperactividad no apropiada para la edad del niño. El tratamiento es muchas veces farmacológico con psicoestimulantes que compensan los déficit dopaminérgicos neurales. (Araujo, Alexandra Prufer de Queiroz Campos, 2012)
La dislexia se suele asociar comúnmente a dificultades con la lectura debidas a la confusión entre algunas letras. En realidad la dislexia es un trastorno del neurodesarrollo que implica más que las dificultades con la lectura. Es un trastorno que muestra un déficit en la memoria de trabajo, especialmente con materia audio lingüístico, dificultades con las secuencias y la dirección, la lateralidad, problemas visiomotores y un pobre desarrollo del lenguaje en general.(Abdo, Murphy, & Schochat, 2010)
La comorbilidad entre ambos trastornos es alta, de un 30-50%, siendo los valores más altos los que se corresponden con la tipología inatenta del TDAH (Boada, Willcutt, & Pennington, 2012). Se han elaborado numerosas teorías sobre las razones para esta comorbilidad tan alta y las que tienen un consenso mayor son las que indican déficits cognitivos coincidentes asociados a una común causa de etiología biológica y/o funcional.
Así se postula la hipótesis sobre el déficit de atención visual en los niños disléxicos., que se define como la cantidad de distintos estímulos visuales que pueden ser procesados de manera paralela en un contexto de multiplicidad de elementos (Bosse, Tainturier, & Valdois, 2007) y que se puede presentar con independencia a los desórdenes de tipo fonológico, lo que sugiere un origen multifactorial de la dislexia, e incluso que los trastornos en la lecto escritura pudieran ser independientes de los trastornos fonológicos, dándole más importancia a desórdenes de la atención visual. Este parece ser el nexo de unión entre la comorbilidad entre TDAH y la dislexia. La atención es en si misma un proceso altamente compeljo que implica muchas otras funciones cerebrales. Existen test específicos que nos permiten medir distintos componentes atencionales, como es CCPT (Conner´s Continuos Performance Test). Estudios realizados con niños disléxicos, con niños con TDAH y con un grupo de control demuestran que los disléxicos y los TDAH tienen problemas con la atención sostenida. Los TDAH comparados con el grupo de control presentaban falta de atención, pobre control inhibitorio, inconsistencia en el ratio de respuesta, una gran variabilidad intrasujeto, gran impulsividad y una pobre vigilancia. Los disléxicos también tenían un pobre control inhibitorio, variabilidad en los ratios de respuesta, respuestas anticipatorias, y menor consistencia en las respuestas. Encontramos por tanto muchas coincidencias entre ambos grupos, si bien los TDAH frente a los disléxicos muestran mayor intensidad en estas dimensiones atencionales, lo cual es indicativo de que poseen una velocidad de procesamiento menor, mayor impulsividad y un estilo de respuesta más inconsistente que los disléxicos. (Miranda, M. C., 2012)
Existen tratamientos novedosos que proclaman la cura de la dislexia y del TDAH achacando sus causas a un retraso del desarrollo del cerebelo y presenta una alternativa al tratamiento farmacológico del TDAH y una curación de la dislexia, lo que prueban con un estudio científico. Estos espectaculares resultados son debidos a un entrenamiento motor específico que aceleraría el desarrollo del cerebelo en los niños con estas patologías. Se demuestra efectivamente que existen anormalidades en el cerebelo en algunos niños con problemas de aprendizaje, y que existen niños disléxicos que presentan problemas conductuales asociados al equilibrio y la automatización del sistema motor, ambas funciones ejercidas por el cerebelo. Esto unido al hecho de que el cerebelo es un órgano altamente plástico que le hace muy susceptible al entrenamiento , es la base de los programas de entrenamiento motor que proponen un instituto americano privado llamado Dore Achivement Centre. Los estudios por ellos formulados han sido contrastados por el departamento de psicología experimental de la universidad de Oxford concluyendo que existen sesgos en las investigaciones y que no existe evidencia clara sobre el aprovechamiento cognitivo de los niños que se enrolaron en el programa. (Bishop, 2007)
References
1. Abdo, A. G. R., Murphy, C. F. B., & Schochat, E. (2010). Hearing abilities in children with dyslexia and attention deficit hyperactivity disorder. Pró-Fono : Revista De Atualização Científica, 22(1), 25-30. Retrieved from http://search.proquest.com/docview/733814233?accountid=15299
2. Araujo, Alexandra Prufer de Queiroz Campos. (2012). Attention deficit hyperactivity disorder and dyslexia: A history of overlap. Arquivos De Neuro-Psiquiatria, 70(2), 83-84.
3. Birkett, E. E., & Talcott, J. B. (2012). Interval timing in children: Effects of auditory and visual pacing stimuli and relationships with reading and attention variables. PloS One, 7(8), e42820.
4. Bishop, D. V. M. (2007). Curing dyslexia and attention-deficit hyperactivity disorder by training motor co-ordination: Miracle or myth? Journal of Paediatrics and Child Health, 43(10), 653-655. Retrieved from http://search.proquest.com/docview/68274377?accountid=15299
5. Boada, R., Willcutt, E. G., & Pennington, B. F. (2012). Understanding the comorbidity between dyslexia and attention-deficit/hyperactivity disorder. Topics in Language Disorders, 32(3), 264-284.
6. Bosse, M., Tainturier, M. J., & Valdois, S. (2007). Developmental dyslexia: The visual attention span deficit hypothesis. Cognition, 104(2), 198-230. Retrieved from http://search.proquest.com/docview/70562118?accountid=15299
7. Miranda, M. C., Barbosa, T., Muszkat, M., Rodrigues, C. C., Sinnes, E. G., Coelho, L. F. S., . . . Bueno, O. F. A. (2012). Performance patterns in conners’ CPT among children with attention deficit hyperactivity disorder and dyslexia. Arquivos De Neuro-Psiquiatria, 70(2), 91-96.


Fuente:

http://mondopsico.com/

martes, 25 de junio de 2013

VIDEO RESUMEN SOBRE QUÉ ES EL TDAH. ELABORADO POR LA UNED.

Adjuntamos enlace a educatube. Lo recomendamos para todos aquellos que no conocen bien el trastorno y, especialmente, para los padres de chicos recientemente diagnosticados.

Hay que copiarlo y pegarlo.

 http://www.educatube.es/transtorno-por-deficit-de-atencion-con-hiperactividad/


Contacta con nosotros. Podemos ayudarte. No estáis solos.

lunes, 24 de junio de 2013

¿QUE TIENEN DE ESPECIAL LAS MADRES DE NIÑOS ESPECIALES?

29 de marzo de 2013 · por · en Familias MPS-SL, otros temas..., Uncategorized

i

Quantcast

image
En primer lugar, tienen un poder de reacción que es envidiable. Todas han debido superar el trance del diagnóstico y sacar fuerzas de flaqueza.
Pensemos que, después de recibir la noticia, nada es igual, ya no es igual ni el sol ni la lluvia, ni son iguales los bebés ni las mamás…todo cambia, es el antes y el después del diagnóstico. Y, ante este cambio, el ancla es la madre, es la que reacciona, devuelve la serenidad, tranquiliza, es la que busca la información, es la que aprende, es la que enseña.
De golpe y porrazo su rol de madre se ha visto complicado y ella nunca había considerado siquiera esa posibilidad. Esa madre, dispuesta a ser simplemente madre, ha debido aprender a cumplir tantos roles… médico, enfermera, terapista, maestra, al tiempo que cumple su papel de madre. Debe soportar que se desdibuje su rol y que a veces prive lo que no es pertinente al proyecto primigenio; debe aceptar de buen grado la intromisión de una persona “de afuera” que le enseña cómo relacionarse con su hijo, que le indique todo… cómo darle de comer, cómo hablarle, cómo cantarle, y además debe acudir animosa al examen semanal en el que deberá rendir cuentas de lo hecho.
Las madres especiales ven a su hijo especial a través de un cristal de tinte distinto… lo aman, lo miman, lo protegen, lo cuidan y lo evalúan constantemente… quizás sólo lo miren como hijo cuando esté dormido y cuando no tengan que ver si saca la lengua o se sienta con las piernas abiertas o se le desvía un ojo…
Las madres especiales también se ven presionadas por el entorno, se sienten siempre en situación de examen; van por la calle escudriñando la expresión de los caminantes, van al jardín de infancia atemorizadas por un posible informe negativo de la maestra, van de compras pretendiendo que su hijo sea un dechado de cualidades porque sienten que eso les exige la sociedad; van, temerosas, ante las docentes y terapistas a preguntar el por qué de una metodología o de un objetivo cuando, si fuese un niño común, directamente cuestionarían el tema y lo llevarían ante una reunión de padres de clase… pero allí son las únicas, están solas y no se animan a plantear un tema como ése a los demás…
Los demás miran los logros de sus hijos con asombro y se lo hacen saber en forma de “elogio simpático” y ellas siguen sufriendo en soledad porque les marcan las diferencias y no las similitudes. No falta quien, ante el niño especial en una fiesta infantil, pregunten si toma Coca Cola y hay que tener mucha presencia de ánimo para responder “si hay, sí; si no, jugo por favor”… Y cuando la madre va a buscar al niño, no faltará la abuela que le comente “viera lo bien que jugó y cómo se reía con el payaso” y la madre hará de tripas corazón y asentirá con una sonrisa…
Las madres especiales tienen el privilegio de conocer momentos de profunda felicidad y satisfacción que las madres comunes, a veces, no saben apreciar… cada logro, cada progreso serán motivo de una alegría sin par y les darán fuerzas para seguir adelante, poniendo una canción en su corazón que perdurará en los momentos de desaliento.
Las madres especiales trabajan y reeducan a tiempo completo… no lo deberían hacer, pero es tal el ansia de ver bien a sus hijos, de alcanzar las metas deseadas, que no cejan y siempre incorporan lo pedagógico en las circunstancias más informales. Cuando discuten una alternativa de tratamiento y plantean que no están conformes con la misma, deberán soportar que algunos las miren con suficiencia como planeando que “aún no han asumido la realidad del diagnóstico” y ellas deberán retirarse, sumisas (salvo algunas que son las que “rompieron las cadenas”, sabiendo en su fuero íntimo que tienen razón por tener aspiraciones para sus hijos y debiendo conformarse con lo que “graciosamente les conceden”.
Las madres especiales parecen ser madres de ciudadanos de segunda, y se espera que agradezcan cualquier concesión ya a veces, si no han recibido la ayuda oportuna, caminan por la vida como pidiendo disculpas por lo ocurrido.
Lo terrible es que las madres especiales tienen días de veinticuatro horas como el resto de las madres y en ese lapso deberán atender a todo lo estrictamente pertinente a su rol, también a lo terapéutico y, por si esto fuera poco, deberán sobreponerse a los obstáculos, superar los prejuicios, enseñar con el ejemplo y tener una paciencia de santas.
También las madres especiales deberán contar con una dosis de realismo superlativo que le permita aceptar que su hijo no ha alcanzado ni alcanzará esos objetivos que se habían fijado con anterioridad, aceptar que su hijo no tiene el rendimiento óptimo que le permitiría aspirar a esos resultados que aparecen en los libros y en los medios de comunicación; deberán reconocer esta situación, aceptarla y, sin bajar la guardia, plantearse nuevos objetivos más acordes con esa persona que es su hijo. Ellas sentirán, en ese momento, que están solas, que fracasan, que hicieron algo mal… y deberán superar solas ese momento de honestidad.
image
Por eso nos pareció que hoy debíamos reflexionar acerca del papel de las madres especiales, que muchas veces (afortunadamente) están acompañadas por padres especialísimos que se arremangan y se meten en el fragor de esta lucha, y rendirles el justo reconocimiento que su tarea merece.
http://wwwmireina.blogspot.com.es/2012/04/poema-para-madres-de-hijos-especiales.html

El tratamiento del TDAH ¿Estamos enfocándolo mal?

Recomendamos la lectura de este artículo traducido por la Dra. Díaz de Guereñu y original de ZOË KESSLER, BA, B.ED.

http://tdahvitoriagasteiz.com/2013/06/22/el-tratamiento-del-tdah-estamos-enfocandolo-mal/


Gran parte de lo que leemos sobre adultos con TDAH trata nos habla de cómo superar los problemas y características del trastorno: desorganización, problemas de gestión del tiempo, impulsividad…
Aprecio el último consejo para ordenar la casa como cualquiera, pero creo que estamos olvidando algo fundamental.
Creo que este énfasis en las soluciones para la vida cotidiana va en detrimento de algo que es mucho más importante para que elevemos nuestro potencial al máximo y tengamos una vida plena y feliz.
¿Y no es esto lo que en realidad buscamos con el tratamiento?
No creo que una casa menos desordenada vaya a proporcionarme tanta felicidad como este elemento clave.

¡Si el zapato no te vale, no te lo pongas!

Desde luego, no creo que porque tú y yo nos metamos a la fuerza en cajitas incómodas, inadecuadas, desagradables y claustrofóbicas, el mundo vaya a mejorar. Todo lo contrario.
Muchos de nosotros lucharemos por mejorar nuestras estrategias para el TDAH durante el resto de nuestra vida. ¡Tal vez porque los profesionales que nos ayudan (psiquiatras, entrenadores TDAH, terapeutas, etc.) se centran en lo que no deben!
Sin este elemento fundamental, creo que cualquier tratamiento está condenado a quedarse corto.

¿Cuál es?

A mi juicio, la base en la que han de apoyarse todos y cada uno de los tratamientos (incluida la medicación) aplicados al TDAH –desde estimulantes hasta bolígrafos inteligentes- es la consolidación de un sentimiento central de autoestima.
Esto no es tan simple y sencillo como pudiera parecer.
He estado dando vueltas a esta idea durante mucho tiempo, y he escrito algunos artículos que la esbozan, pero ha sido hace poco, al llegar mi momento ¡Eureka! cuando todo ha cobrado sentido.
Ese momento fue provocado por el último número de la revista “ADDitude” (verano de 2013).
Encontré un artículo titulado “Emoción Conmoción” de William B. Dodson, un psiquiatra de Colorado especialista en adultos con TDAH. (Puedes leer la versión resumida aquí).
Apenas puedo esperar a tener en mis manos su próximo libro, “Lo que te gustaría que tu médico supiera sobre el TDAH”.
Dodson me atrapó desde la primera frase:
“No podrás manejar las limitaciones debidas al TDAH hasta que entiendas cómo procesas tus emociones.”
Conforme avanzaba el artículo, iba cristalizando algo de lo que yo he estado cada vez más convencida: si no tratamos nuestra hipersensibilidad emocional, no lograremos alcanzar todo nuestro potencial como personas que conviven con el TDAH.
Concretamente, Dodson se refiere a nuestra común sensibilidad al rechazo y la crítica y a nuestra propia percepción de que somos, en cierto modo, deficientes. Me está describiendo a mí (aunque últimamente no tanto), al decir que muchas personas con TDAH están constantemente tensas, que no pueden relajarse y que tienen la sensación permanente de que los demás les critican.

¿Suena conocido?

¿Cómo podemos seguir adelante con cualquier tratamiento o mejorar nuestra vida tras el diagnóstico, si para empezar no nos aceptamos a nosotros mismos o creemos que los demás no lo hacen? ¿No es esto algo que, de por sí, nos desgasta?
A modo de ejemplo, uno de los tópicos sobre las personas con TDAH es que necesitamos más estructura. En un reciente seminario online para la revista ADDitude, me aventuré a decir que, en mi opinión, la estructura estaba sobrevalorada.
Dicho en su contexto, me estaba refiriendo a una forma creativa de actuar que necesita plazos más abiertos para pensar, establecer conexiones poco habituales y aprovechar las nuevas experiencias y la espontaneidad como materia prima sobre la que crear.

Tal vez estoy sobre algo

Me ha encantado ver que Dodson, un profesional médico que trata a adultos con TDAH escribe:
“Lo primero que deben hacer los entrenadores, médicos y profesionales es dejar de tratar de que las personas con TDAH sean como las demás.”
Dodson sugiere, y yo lo comparto, que los TDAH se sienten
“…frustrados y desmoralizados de luchar en un mundo de personas ‘normales’, donde las cartas juegan en su contra”.
No es ninguna broma.
Pero en lugar de intentar adaptarnos, resignarnos o, como él dice, vivir según el manual del usuario “normal”, debemos crear nuestro propio y exclusivo manual de usuario, a partir de nuestros éxitos y fortalezas.
Esto suena mucho menos duro y deprimente que tratar de ser quien no somos –ni nunca seremos.
Para conocer más sobre las ideas de Dodson, os animo a leer sus artículos en la revista ADDitude.
Lo que nos reserva el futuro
Siempre he notado una tensión entre los partidarios de los tratamientos del TDAH que buscan encajarnos en estructuras (laborales, sociales o educativas) en las que -por naturaleza- no encajamos, y aquellas voces más suaves (incluyendo mi voz interior) que consideran erróneo este criterio.
Son tiempos apasionantes; tal vez, con la ayuda del libro de Dodson, aprendamos a ser nosotros mismos en un mundo que no nos comprende, y a salir adelante pese a todo. Siempre ha habido voces solitarias que decían que las personas con TDAH debemos vivir según nuestras propias normas, pero rara vez se ha defendido esta idea de una forma tan sincera, convincente y clara como lo hace Dodson.
Estoy deseando conocer más sobre sus ideas. El debate se anuncia interesante, y puede que haga cambiar el paradigma.

sábado, 22 de junio de 2013

CUENTOS ONLINE PARA PEQUEÑOS CON TDAH

Ahora que viene el verano, recomendamos especialmente los cuentos online que se encuentran en http://www.trastornohiperactividad.com/cuentos.

Muy interesantes. Además, ayudan a los peques a interiorizar algunas estrategias.

Mucho ánimo y buen verano a tod@s.

miércoles, 19 de junio de 2013

Recomendaciones a los padres de niños con TDAH para el verano


Fuente: medicina21.com


Estructurar el tiempo
El Dr. César Soutullo, coordinador del proyecto Pandah y director de la Unidad de Psiquiatría Infantil y Adolescente de la Clínica Universidad de Navarra aconseja: "Es importante que el niño no pierda la organización de horarios que tiene durante el año. El tiempo sin estructurar, o cambios de planes cada día es realmente perjudicial". Aunque no sea tan estricta como durante el curso escolar, la rutina diaria es esencial. "Muchas veces el problema radica en que los padres también estamos cansados de todo el curso escolar y del invierno, nos relajamos y no llegamos a seguir unas pautas ni orden durante las vacaciones", añade Trinidad Bonet, psicóloga y miembro del comité científico de Pandah.
Prevenir y organizar
Para evitar situaciones peligrosas para niños con TDAH, es mejor prevenir y organizar a priori actividades que les mantengan ocupados y haciendo cosas interesantes, en vez de esperar que ellos se regulen solos.
Evitar situaciones descontroladas
"Lo principal es evitar situaciones donde la impulsividad inherente al TDAH pueda tener consecuencias negativas. Por ejemplo: si se aleja de los padres en una playa con mucha gente, o en un centro comercial y se pierde, es importante que pueda tener un sitio localizado (el puesto del socorrista, la fuente del centro del paseo...), les ayuda mucho tener un plan. También es importante que se aprenda nuestro móvil, o apuntárselo en la mano", comenta el doctor César Soutullo.
Aprender a seguir órdenes jugando
"A los niños se les puede motivar con actividades donde ellos puedan participar. Por ejemplo, si se hace una barbacoa, pueden ayudar a recoger leña, o ayudar en el jardín", recomienda el Dr. Soutullo. El niño además aprende a seguir órdenes, pero de una forma lúdica y amena. Trinidad Bonet explica: "Estos niños están cansados de recibir órdenes y por eso son muy sensibles a ellas. Si se plantean como un juego, aceptan y de esta manera se llega a conseguir que aprendan a cumplir lo que les pedimos".
Además, advierte el Dr. Soutullo: "es importante tener en cuenta que al relajarse los horarios, los niños pueden pasar más tiempo sin comer o beber, por lo que hay que darles cosas como zumos, fruta, o algo de comida en mitad de sus juegos. También es importante dosificar los periodos de juego, porque ellos no se van a saber moderar por sí solos".
La importancia de mantener la medicación
"La medicación en general debe mantenerse también en verano, porque les ayuda en su maduración cerebral, a comprender mejor las normas, reducir el negativismo y facilita que los pocos deberes de verano que puedan tener no se conviertan en una losa para los niños, que les acarreen castigos, por no hacerlos a tiempo. En el caso de niños que tienen efectos secundarios intensos, como apetito muy bajo con pérdida de peso, o retraso del crecimiento, es razonable parar durante un tiempo el tratamiento, siempre que esto no produzca el retorno de síntomas de TDAH que interfieran mucho con la vida diaria del niño", aclara César Soutullo, psiquiatra infantil.
Actividades para el verano
Campamentos de verano
Los campamentos deportivos con actividades organizadas y preferiblemente no académicas, pueden motivarle y hacerle ver que aunque no haya ido bien el colegio, en deporte, actividades artísticas, musicales puede ser de los mejores del grupo. "A la hora de elegir un campamento", comenta Trinidad Bonet, "todo niño con TDAH tiene una destreza diferente: hay niños que juegan muy bien al fútbol, les encanta escalar, los malabares, el riesgo, o son verdaderos payasos. El verano es un buen momento para que ese niño desarrolle esa habilidad que quizá durante el curso no haya podido practicar. Existen campamentos específicos para niños con TDAH que en momentos puntuales, por edad, gravedad, síntomas asociados pueden ser muy útiles".
Juegos que ayudan
Los niños con TDAH pueden ser muy impulsivos y es bueno que aprendan a seguir órdenes y reglas de una forma relajada y a través de los juegos. La psicóloga Bonet explica "Hay juegos que ayudan a estarse quieto, como "andar como si fuéramos tortugas" o jugar a ver quién es el primero que parpadea. Para seguir órdenes, podemos probar con "Simón dice" o "eres mi sombra", muy beneficiosos.
Cumplir objetivos
Bonet aconseja: "Es bueno plantearle pequeños retos para que pueda ir cumpliendo. Uno de los objetos que pueden ayudar con esto son los relojes de arena o cronómetros". Así, cuando el niño consiga sus objetivos, se sentirá motivado y le animará a plantearse retos mayores.
Juegos de montaje
En palabras de Trinidad Bonet: "En niños pequeños, hay que animarles a realizar juegos de montaje por piezas, sencillos y que no lleve más de 10 minutos. Los mayores, de 8 o 9 años, pueden retarse a montar algo que les lleve no más de dos tardes. De esta manera se marcan objetivos, se concentran en algo que les gusta, y reciben un premio después: un juguete nuevo".
Recetas de cocina
Cocinar es una buena forma de aprender a seguir las reglas, ya que en esta ocasión el hecho de seguir los pasos de las recetas adecuadamente se traduce en un resultado bueno, como es el poder disfrutar de un helado o un postre. Si las reglas no se cumplen, el postre no sale o está malo. "El niño toma el mando ya que decide qué postre o comida se hace. Se pueden ir alternando los días en los que los padres leen las instrucciones y en los que es el niño el que toma el papel de madre/padre y manda qué es lo que hay que hacer en cada paso. De esta manera, el niño toma las riendas y puede por fin dar órdenes", comenta la psicóloga, miembro del Proyecto Pandah.

Fuente:
medicina 21.com